Sin embargo el primer periodo de 5 años después de la dictadura se vio gobernado por el Arnulfista Guillermo Endara. Luego me tocó ver al PRD ganar las elecciones con el ex mandatario Ernesto Pérez Valladares. Luego al Arnulfismo con Mireya Moscoso. Luego al PRD con Martín Torrijos.
Creo que con esto pueden ver hacia donde voy con este escrito. Hemos por fin crecido como nación al permitir que otro partido, una tercera fuerza, sea el que nos gobierne por 5 años. Esperemos lo haga bien para que el país tenga opciones abiertas a la hora de escoger propuestas que mejoren nuestro país.
En parte se le debe dar las gracias al equipo de trabajo de Guillermo Endara en las elecciones del 2004, por despertar al país de un bipartidismo, aún sacrificando al partido que lo vio nacer, siguiendo con fuerza su amor por la Patria, y que aparte de guiarnos en los primeros 5 años después de la dictadura, hoy nos ha dado la oportunidad de ver, no a un PRDista, no a un Arnulfista, si no mas bien a un tercero: Ricardo Martinelli del Partido Cambio Democrático.
Ha sido lento pero constante el crecimiento y la maduración en materia política/democrática del país. Se necesitaron 20 años de aprendizaje de los errores de los dos partidos más grandes para poder arriesgarnos a tomar ésta decisión.
Ahora puedo ver un futuro rico en partidos y rico en propuestas, donde la posibilidad de quien sea nuestra cabeza ya no sea un continuismo de dos corrientes políticas minoritarias, pero bien organizadas. Los independientes tendrán un mayor poder político, y el país se beneficiará finalmente de una unidad de la pluralidad.
¡¿Nos costó?! Si, y mucho mas le costó a los miembros del partido Cambio Democrático, quienes han demostrado tener constancia y muchas ganas de romper el molde de 20 años de bipartidismo político.
Sigamos pues, enriqueciéndonos ideológicamente para que la democracia no sea el resultado de un rebaño manso y desentendido de nuestra realidad política. Aprendamos para poder dar propuestas nuevas que ayuden a mejorar nuestro país y hagamos el esfuerzo para asumir nuestra responsabilidad de ciudadanos de nuestra hermosa patria, para que nuestro deber no sea visto solo en el voto, si no en la constante vigilancia del correcto desenvolvimiento de los gobiernos por venir.
